Desde Madrid, la actual presidenta de la Comisión Nacional de Resarcimiento para las víctimas del conflicto guatemalteco, dio a conocer desde su punto de vista la situación de los pueblos indígenas en Guatemala y en Latinoamérica.
Nada nuevo, me atrevo a decir, fue lo que Rosalina Tuyuc ofreció en su entrevista a la AFP publicada por Prensa Libre, pues destapó nuevamente el vicio de los pueblos latinos: la discriminación, el machismo y la exclusión.
Como algo positivo en la actualidad, destacó la presidencia de Evo Morales en Bolivia, pero que debido a la inaccesibilidad de las leyes, las estructura y todo el sistema aún se ve muy lejos la participación activa y equitativa de los grupos indígenas en todo el continente.
Por supuesto, la guerrilla interna salió a colación como esa herida que nunca sana, pues todavía existe el temor entre las víctimas sobrevivientes, donde la democracia – si así se le puede llamar todavía – está siempre a favor de los grandiosos y majestuosos “grupos de poder”.
Vuelvo a insistir, todo esto no es NADA NUEVO, pero ya da pena que la situación se grite a los oídos de todos y nos hagamos los sordos completamente ante el clamor de miles y miles de compatriotas. Ellos también son Guatemala. ¿Y así decimos amarla?
Nada nuevo, me atrevo a decir, fue lo que Rosalina Tuyuc ofreció en su entrevista a la AFP publicada por Prensa Libre, pues destapó nuevamente el vicio de los pueblos latinos: la discriminación, el machismo y la exclusión.
Como algo positivo en la actualidad, destacó la presidencia de Evo Morales en Bolivia, pero que debido a la inaccesibilidad de las leyes, las estructura y todo el sistema aún se ve muy lejos la participación activa y equitativa de los grupos indígenas en todo el continente.
Por supuesto, la guerrilla interna salió a colación como esa herida que nunca sana, pues todavía existe el temor entre las víctimas sobrevivientes, donde la democracia – si así se le puede llamar todavía – está siempre a favor de los grandiosos y majestuosos “grupos de poder”.
Vuelvo a insistir, todo esto no es NADA NUEVO, pero ya da pena que la situación se grite a los oídos de todos y nos hagamos los sordos completamente ante el clamor de miles y miles de compatriotas. Ellos también son Guatemala. ¿Y así decimos amarla?
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