Hay una noticia que está dando vueltas alrededor del mundo, ocupando portadas de medios escritos y espacio en los noticieros tanto radiofónicos como televisivos. Casi nadie, me atrevería a señalar con bastante seguridad, ignora el fallecimiento del inolvidable italiano, Luciano Pavarotti.
Prensa Libre titula esta noticia bajo el nombre “Pavarotti apaga su voz”. Sin embargo, para quienes tuvieron el privilegio de compartir con él y para quienes deleitamos nuestro sentido auditivo con su incomparable voz, su canto no ha muerto: se ha inmortalizado y quedará en el corazón de millones para siempre.
No sólo su voz es motivo de admiración, también lo fue su larga y dura batalla contra el cáncer pancreático que cegó su vida, pero jamás robó su optimismo y buen humor.
Su paso por la tierra ya forma parte de la historia, pero su legado se ha esparcido en cada rincón del planeta azul. Hasta pronto a uno de los más grandes cantantes de ópera.
Prensa Libre titula esta noticia bajo el nombre “Pavarotti apaga su voz”. Sin embargo, para quienes tuvieron el privilegio de compartir con él y para quienes deleitamos nuestro sentido auditivo con su incomparable voz, su canto no ha muerto: se ha inmortalizado y quedará en el corazón de millones para siempre.
No sólo su voz es motivo de admiración, también lo fue su larga y dura batalla contra el cáncer pancreático que cegó su vida, pero jamás robó su optimismo y buen humor.
Su paso por la tierra ya forma parte de la historia, pero su legado se ha esparcido en cada rincón del planeta azul. Hasta pronto a uno de los más grandes cantantes de ópera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario