Discriminación es la fama mal adoptada de muchos países alrededor del globo, pero me gustaría lanzar una pregunta ¿quién soy yo para decidir sobre quién sí y quién no puede ser considerado como un miembro “normal” dentro de mi sociedad? Es de aplaudir a las organizaciones cuya meta ha sido erradicar esta tonta idea.
El Centro de Capacitación Ocupacional, bajo el patrocinio de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia, es una de estas instituciones en Guatemala que trabaja por aquellos que injustamente son rechazados.
Aproximadamente son 45 jóvenes con discapacidad mental los beneficiados con estas labores de amor, a quienes capacitan y enseñan sobre cómo ganarse la vida en oficios de carpintería, repostería, entre otros, según la nota elaborada por Alberto Ramírez de Prensa Libre
Sus 29 años de experiencia les han enseñado que TODOS pueden salir adelante y muestra de ello son sus jóvenes, quienes han demostrado ser capaces, incluso, de sostener a sus familias económicamente hablando. En lugar de gastar miles de quetzales en campañas y meetings políticos, los candidatos deberían de preocuparse por aquellos a quienes la atención nunca llega.
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